De todas las cualidades que conocemos de este gran genio, quiero destacar su extraordinaria y sorprendente capacidad para los idiomas, a través del dominio de varias lenguas; seguramente este aspecto lo ayudó a llegar a la comprensión de otra forma de ver la medicina, la vida y la realidad.
Desde los 12 años se destacó por esta cualidad; pero a los 14 era quien sustituía a su maestro de griego en la clase.
Cuando salió de Meissen e inició la carrera de medicina, a los 20 años, fue maestro de un joven griego rico, al que le daba clases de inglés y francés; con los recursos obtenidos subsistía en Liepzing -1775-. Hahnemann traducía al idioma alemán obras publicadas en francés, inglés e italiano, para esto de cada dos noches dormía sólo una, ya que la paga era poca y las exigencias de los editores eran muchas.
