La utilización de substancias medicinales en pequeñísimas dosis para curar, tiene en los primeros auxilios un campo de acción extraordinario: desde las crisis alérgicas graves hasta la cura más elemental de las heridas puede ser afrontada con éxito con remedios homeopáticos.
Todo tipo de accidentes y traumatismos, torceduras, fracturas, hemorragias, lesiones oculares, sobreesfuerzos, quemaduras, congelaciones e intoxicaciones, mordeduras y picaduras venenosas, mal de montaña, asfixia por gases, intoxicación por alimentos en mal estado, mareo de viajero y hasta los efectos emocionales de los accidentes (sustos, desmayos, reacciones de pánico), tienen su técnica de tratamiento rápido y eficaz con remedios homeopáticos. Rapidez de acción, eficacia y ausencia de efectos secundarios son las principales características de un remedio homeopático bien administrado.
