La sede central de la cadena estadounidense de comida rápida McDonald’s ha anunciado ahora que desde el pasado mes de agosto de 2011 ha dejado de usar hidróxido de amonio en la elaboración de sus hamburguesas.
Este aditivo, clasificado por el USDA (Departamento de Agricultura de EEUU) como “un producto químico generalmente reconocido como seguro", que se utiliza habitualmente en fertilizantes, productos de limpieza e incluso en explosivos de fabricación casera, se ha estado utilizando también –según declara la propia cadena- para la elaboración de sus hamburguesas.
El chef británico Jamie Oliver, establecido en Estados Unidos inició el pasado mes de abril de 2011 en sus programas televisivos de este país una contundente campaña pública en contra de este producto, incluyendo en sus espacios detalladas demostraciones respecto a las consecuencias de la inclusión del hidróxido de amonio en la carne de vacuno, llegando a asegurar que "básicamente, estamos ingiriendo un producto que podría venderse como un alimento barato para perros, solo que adaptado para el consumo humano”. (1)
